Corporación termina el año 2020 con cifras azules y da cuenta de solvencia financiera

Pese a las complejidades de la pandemia, en un entorno marcado por la crisis económica y sanitaria, la Institución terminó el período con excedentes. Fue fundamental en este resultado la capacidad de ahorro y el Plan de Austeridad.
22 Enero 2021

Con un resultado financiero a favor finalizó el año para la Institución, pese a que los ingresos disminuyeron y a que hubo costos emergentes relacionados con la crisis sanitaria causada por la irrupción del Coronavirus que afecta al mundo.

Las cifras azules se lograron principalmente gracias a la capacidad de ahorro que se consiguió producto del Plan que se implementó de forma progresiva en el 2020, según explicó el vicerrector de Gestión Económica y Administración, Carlos Torres.

Así, pese a los críticos meses que se vivieron durante el año, la Corporación logró resultados económicos positivos e incluso terminar con mejores cifras que en 2019. Esto da cuenta de las sólidas finanzas institucionales y de la capacidad de reacción en la gestión financiera.

“Los ingresos operacionales respecto de 2019 se redujeron en 4.190 millones de pesos, mientras que el costo operacional disminuyó en 5.092 millones de pesos. Esto genera una mayor ganancia bruta respecto de 2019 y esa diferencia es de 902 millones de pesos, lo que conduce, junto a otros factores que se adicionan, a un excedente para el período 2020 de 276 millones de pesos. El cual se contrapone a la pérdida obtenida en 2019 de 880 millones”, detalló el directivo.

Estas cifras positivas evidencian, según destacó el vicerrector, “la solvencia financiera de la Universidad”. Así, pese a la pandemia, y a los consecuentes menores ingresos, la Corporación “logró tener excedentes”, enfatizó.

No bajar la guardia

Durante 2020 nuestra Casa de Estudios enfrentó momentos complejos, al igual que todas las instituciones públicas y privadas. Tras un 2019 marcado por un estallido social que motivó la implementación de medidas de mayor equidad, el año que acaba de finalizar sorprendió con la peor pandemia de la historia, lo que se tradujo en una crisis sanitaria, económica y social que llevó a muchas familias a no poder pagar sus compromisos financieros e incluso a tener que suspender los estudios de sus hijos. Además, la Universidad asumió mayores gastos para concretar el teletrabajo y la educación a distancia.

Lo anterior se suma a una senda marcada en los últimos años por una velocidad de crecimiento de los costos mayor a los ingresos, gatillado por un estancamiento de las matrículas a nivel del sistema de educación superior nacional y el limitado reajuste a los aranceles de referencia.

En ese contexto, la Junta Directiva instruyó la implementación de un Plan de Ahorro 2020-2022, el cual permitió ahorrar más de 5 mil millones en el primer año de aplicación. Esta medida significó una serie de resguardos económicos que fueron fundamentales y que deberá mantenerse en el tiempo para que la Institución siga en la senda de periodos con superávit, que le aseguren un exitoso desarrollo.

El vicerrector Torres resaltó que “me parece importante dar un mensaje de agradecimiento a la comunidad universitaria que ha comprendido la relevancia de las medidas que se tomaron y, si bien estas fueron discutidas, en general hubo una buena aceptación y eso ha permitido que logremos nuestros objetivos del año 2020”.

Y si bien la Universidad de Talca goza de una buena “salud financiera” tras los resultados obtenidos al finalizar 2020, la autoridad institucional advirtió que “es importante considerar que no está toda la tarea hecha, 2021 es un año que viene igual o peor y que una de las lecciones aprendidas fue que las estimaciones de los ingresos se corrigieron a la baja, este año no será fácil. No hay que bajar la guardia y mantener las medidas de ahorro”.

Saldo

El director de Finanzas, Luis Urra, añadió que otra de las buenas noticias es que la Institución aumentó su flujo de caja, “lo que le permite tener una mejor liquidez para responder a los compromisos, continuar la implementación de los planes de Inversión y mantener un capital de trabajo mínimo que permita responder en aquellos meses en que el Estado se retrasa en sus remesas”.

Indicó que “estos buenos resultados económicos permitirán también continuar fortaleciendo los procesos de enseñanza-aprendizaje en el nuevo contexto mundial que se configura postpandemia y permitirá renovar las Becas de Conectividad para 2021”.

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