Estudiante de post grado estudia memoria genética en plantas antárticas

Utalina se unió a misión científica del Instituto Antártico Chileno (INACH) con el objetivo de estudiar los mecanismos de adaptación genética del “Clavelito Antártico”.      
30 Enero 2020

Investigadores del Laboratorio de Ecología Vegetal, del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Talca, llevan años estudiando el comportamiento de la flora que crece en la Antártica con el objetivo de aprovechar los biorecursos de la zona. En este contexto, una estudiante de doctorado investigará la expresión genética de una especie nativa y su respuesta al cambio climático.

Motivada por los cambios ambientales, en general, la ciencia vegetal está enfocada en descubrir la capacidad y los mecanismos de algunas plantas para tolerar estrés por oscilación extrema de temperatura, alta radiación, salinidad del suelo o déficit de agua.

De esta forma, Rasme Hereme, estudiante de segundo año del Doctorado en Ciencias, mención Ingeniería Genética Vegetal, fue beneficiada por el Fondo de Apoyo a Tesis de Postgrado del INACH y viajó al Continente Blanco a estudiar en terreno la memoria epigenética, es decir la influencia ambiental en los genes, de la planta “Clavelito Antártico” (Colobanthus quitensis).

Bajo condiciones experimentales se simuló un aumento de temperatura de 4 grados, que es la proyectada por el cambio climático, y las plantas antárticas se adaptaron bien, pero no tuvieron la capacidad de readaptarse al frío polar. “En plantas en una a otra generación hay cambios en esta memoria epigenética, por lo tanto las especies que ya no necesitan resistir tanto el frio, porque están en una ambiente con calor, se olvidan cómo tolerar bajas temperaturas. Este aspecto no se ha estudiado en las plantas de la Antártica y además no se sabe qué tan heredable es este rasgo de la memoria epigenética”, explicó.

Hereme sostuvo que “el cambio climático no solamente es aumento de temperatura, sino también oscilación mayor, entonces se producirán eventos de altas y bajas temperaturas y de ahí el problema para estas plantas, que es lo que yo postulo: al estar acostumbrándose a mayor calor, cuando venga una baja temperatura serán muy vulnerables y podría haber mortandad”.

Proyección 

Si bien se trata de especies antárticas, los antecedentes recopilados servirán para otro tipo de plantas o cultivos. “El mismo principio que se está haciendo con las plantas en la Antártica se puede aplicar para especies de interés agrícola. Lo que se extraiga puede ser utilizado y entender lo que ocurrirá más adelante, ya que será complejo el panorama para la reserva vegetal”, señaló.

Por su parte el vicerrector académico, Marco Molina, se refirió a la experiencia de la Universidad de Talca en investigaciones científicas en el Continente Blanco. “Llevamos aproximadamente 12 años, la primera expedición a la Antártica fue el año 2017, y hemos visto cuáles son los mecanismos fisiológicos, bioquímicos y moleculares que permiten a las plantas adaptarse a ese continente”, dijo.

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