Indagan compuestos naturales para prevenir el cáncer bucal

24 Julio 2015

Académicos de la Escuela de Odontología de nuestra Universidad estudian los potenciales efectos quimiopreventivos que frente al cáncer bucal tiene la graviola, fruta originaria de América (similar a la chirimoya) científicamente conocida como “Annona Muricata”.

El investigador César Rivera, del Departamento de Ciencias Básicas Biomédicas de la Facultad de Ciencias de la Salud, señaló que éste es uno de los 10 cánceres más comunes a nivel internacional, con una detección clínica tardía, pobre pronóstico y con alterativas terapéuticas de alto costo.

La enfermedad surge por la exposición crónica a un conjunto de factores de riesgo, como son tabaco, alcohol, virus de papiloma humano y la radiación solar. Tales factores provocan en las células de la boca una creciente inestabilidad genética que crea un campo de susceptibilidad para el desarrollo del cáncer, caracterizado por lesiones potencialmente malignas.

En este sentido, se consideró la evidencia científica reciente que muestra que la Annona Muricata posee efectos antibacterianos, antiinflamatorios y analgésicos. Además, estudios señalan que contiene alcaloides, aceites esenciales y acetogeninas que presentan una toxicidad selectiva para varios tipos de células cancerosas. Esto, mediante la inactivación de proteínas esenciales (PCNA y Bcl-2) para estas células. Fue este último antecedente que motivo la realización de pruebas quimiopreventivas.

El profesor César Rivera explicó que la metodología utilizada en la investigación tuvo como base la inducción del cáncer en roedores.

Esto mediante la ingesta del químico 4NQO, que provoca daños en el ADN de las células de la boca, a través de mecanismos oxidativos.

Señaló que un extracto seco de esta fruta fue dispuesto en la alimentación de los roedores en experimentación, para estudiar sus potenciales efectos quimiopreventivos en las etapas iniciales del cáncer.

Potencial preventivo

“La utilización de un modelo crónico de carcinogénesis oral (causante del cáncer) permite un estudio prospectivo que comienza por un epitelio sano sin alteraciones, siguiendo a un campo cancerizable, para llegar finalmente a cambios displásicos (anomalía en el tejido) y el diagnóstico de cáncer oral. La observación macroscópica de las lesiones linguales (en la lengua) y el estudio microscópico de las características de las células en estas lesiones, nos permiten concluir un potencial quimiopreventivo para el cáncer oral”, explicó Rivera.

El director de la Escuela de Odontología, Bernardo Venegas, quien integra este estudio, señaló que el fundamento de la investigación es que el daño en éste y en la mayoría de los cánceres, se produce por el deterioro oxidativo celular.

“La graviola tiene antioxidantes que podrían proteger de este daño (…) Esto nos da un inicio en términos de buscar sustancias protectoras. Las proyecciones futuras son seguir probando este compuesto de forma más profunda y también otras sustancias con el mismo efecto (…) La idea sería comprobar que esto tiene un efecto preventivo y también corrector luego de instaurado el daño por cáncer”, explicó.

El siguiente paso de este trabajo científico es profundizar los análisis e indagar en el campo de la biología celular y molecular, para describir mejor el modelo de investigación y los efectos de las sustancias testeadas.

“Estamos en etapas preliminares, recién comenzando y para poder llegar a trabajar esta sustancia en humanos, se necesitan muchos años más de investigación (…) El resultado concreto es evidente, debido a los cambios que se produjeron en los tejidos”, afirmó el profesor Marcelo Sánchez, coordinador de la Unidad de Patología Oral.

Este estudio —”Annona Muricata reduces the Severity of Oral Epithelial Dysplasia”— fue presentado por César Rivera en el Quinto Congreso Mundial de la Asociación Internacional de Oncología Oral (IAOO), realizado en Sao Paulo, Brasil, entre el 8 y 11 de julio.

La línea de investigación comenzó con los académicos Bernardo Venegas, Wendy Donoso, Daniel Droguett y César Rivera. Luego se sumaron los académicos Marcelo Sánchez y Bernardita Fuentes.

Los últimos trabajos de quimioprevención fueron parte de las tesis de grado de los cirujanos dentistas de esta Universidad, Francisca Vergara y Rodrigo Carmona.

Compartir
keyboard_arrow_up