Investigación revela que ruiles están amenazados por otras especies arbóreas

Las conclusiones fueron dadas a conocer en un seminario, organizado por la Facultad de Ciencias Forestales, que reunió a especialistas de la flora y fauna provenientes de diversas instituciones educativas y del mundo privado del país.
Autor: Andrés Vicent | 14 Agosto 2019

Una de las grandes preocupaciones y catástrofes ambientales que dejaron los incendios del año 2017 fue la destrucción de más de la mitad de los bosques de ruil, especie  endémica del Maule. Dos años después, y contradiciendo todo pronóstico, hay signos de recuperación, pero también proliferación de plantas invasoras que amenazan su sobrevivencia de acuerdo a investigación de la Universidad.

El ruil (nothofagus alessandrii) forma parte del llamado “Bosque Maulino Costero” y el mega incendio del verano de 2017 consumió más del 50% de las 300 hectáreas  de reserva. “El impacto sobre la biodiversidad fue importante, es decir desaparecieron gran parte de las especies que inicialmente estaban en el bosque especialmente las herbáceas, arbustivas, arbóreas y una proporción de la fauna se perdió del bosque”, reveló Pedro Garrido, académico de la Facultad de Ciencias Forestales.

La investigación comenzó ese mismo año y da cuenta que esta especie, protegida y  declarada Monumento Natural desde el año 1995, se recupera literalmente desde las cenizas. “El impacto del fuego fue más en la estructura del bosque; los individuos se quemaron en la parte aérea del árbol, donde está el dosel, las ramas, pero la mayoría de ellos continúan vivos y rebrotaron desde su base a través de yemas laterales. El árbol está brotando desde abajo”, afirmó Garrido.

Agregó que “en la medida que ha ido avanzando el tiempo, hemos visto que ese proceso de recuperación ya se inició y el bosque ha respondido más rápido de lo que nosotros pensábamos. Pero, esta recuperación pasa porque de alguna forma se recupere la composición y la abundancia de la especie inicial”.

Algunos expertos señalan que probablemente este es uno de los árboles, del género nothofagus, más antiguos del hemisferio sur, pero su fortaleza y recuperación continúa bajo amenaza a pesar de los alentadores brotes.

Así lo explicó Persy Gómez, investigador de la Facultad de Ciencias Forestales. “El pino radiata y el maqui son dos de las principales especies que presentan un comportamiento agresivo e invasor de los remanentes de ruil. El maqui es una variedad nativa, pero agresiva y el pino es una especie exótica que ya en todas partes del mundo está catalogada como invasora”.

“En qué grado va a afectar a la flora nativa se desconoce aún porque son procesos que demoran años, pero en lo inmediato hay que realizar algunas acciones concretas de control para erradicar estas especies invasoras, ya sea en forma parcial o total porque está en riesgo la sobrevivencia del bosque”, apuntó.

Por su parte, José San Martín, investigador del Instituto de Biología Vegetal, expuso que “en Chile la distribución de esta especie es solo en la Región, es un patrimonio propio, una de las pocas cosas que el país puede decir que solo se da en esta zona. De hecho, los extranjeros que quieren conocer el ruil tienen que venir al Maule porque no se puede encontrar en otro punto del planeta“.

Acción centralizada

Una de las mayores vulnerabilidades de los bosques de ruiles es que se encuentran en los terrenos de pequeños propietarios que no pueden invertir en conservación. 

”En la Isla Juan Fernández para erradicar una hectárea de maqui están ocupando alrededor de 22 millones de pesos. Es impracticable hacer ese tipo de manejo en algunos bosques de ruil. Más del 50% de los remanentes de esta especie están en manos de pequeños propietarios que no poseen los recursos para hacer algún tipo de manejo del bosque”, advirtió Gómez.

Añadió que “se requiere una acción centralizada y que los recursos estén destinados y asociados a los pequeños propietarios porque las empresas poseen los recursos para manejar sus bosques. La especie está bastante complicada e, inclusive, puede hasta desaparecer si no hacemos todos los esfuerzos”.

Proyecto

Lo anterior son algunas de las conclusiones preliminares del proyecto llamado “Recuperación de Bosques Maulinos Costeros con Presencia de Ruil (Nothofagus Alessandrii) en la Comuna de Empedrado” financiado por el Fondo de Protección Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente y que reunió en un seminario a especialistas de las universidades Austral, Católica del Maule, de Chile y del Biobío, además de profesionales de CONAF, el Instituto Forestal y de las empresas MININCO y Forestal Arauco.   

Carlos Mena, decano de la Facultad de Ciencias Forestales, señaló que “recientes estudios han demostrado que aproximadamente el 30% de las especies que habitan estos bosques están amenazadas al igual que el ruil, lo que nos motiva a aunar esfuerzos para promover su conservación y valoración”.

Destacó que “la gran importancia de lo que se está haciendo en este proyecto, en cuanto a restauración, conservación y a gestión, radica principalmente en que el ministerio de Medio Ambiente está apoyando y concentramos diferentes miradas e investigadores de diversas partes de Chile”.

Junto con convocar a representantes del mundo científico y especialistas de la empresa privada, la investigación consideró el trabajo conjunto con la Municipalidad de Empedrado, difundiendo y creando conciencia en comunidades locales sobre el valor de la especie endémica. 

De la misma forma, se llevaron a cabo jornadas pedagógicas en terreno con estudiantes de educación básica y prontamente se confeccionará un documental y un libro con los hallazgos de este proyecto. 

 

 

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