Institución toma medidas para reducir la desigualdad

A partir del 1 de enero del 2020, se mejorarán los salarios más bajos y se recortarán las asignaciones de cargo de los altos directivos. Además, se incrementará la inversión en infraestructura para fortalecer la formación de los estudiantes
Autor: Daniel Pérez | 8 Noviembre 2019

Además de la formación de profesionales y la transferencia de conocimiento a la sociedad, la universidad pública cumple con un rol importante para influir en el bien común. Ese es el principio que ha adoptado la UTalca frente a un contexto de crisis que ha develado profundas asignaturas pendientes en materia de justicia social y equidad.

En tal sentido, la Institución a través de sus principales órganos colegiados ha tomado una serie de medidas concretas que permitirán mejorar las condiciones laborales de los trabajadores con los salarios más bajos y fortalecer la docencia en los espacios para la formación de los estudiantes.

A contar del primero de enero del 2020, el personal que trabaja bajo la modalidad de subcontratación, como son guardias, los y las encargadas del aseo y de jardinería, van a recibir un mínimo de $ 450 mil, lo que implicará un ajuste en los actuales contratos vigentes; en tanto, los trabajadores a honorarios tendrán un sueldo de al menos $ 500 mil, quienes están bajo la modalidad contrata $ 600 mil y quienes pertenecen a la planta recibirán $ 700 mil como piso.

En el caso del personal subcontratado, la Universidad asumirá los costos adicionales por el incremento salarial y se asegurará que las empresas traspasen estas remuneraciones a los trabajadores.

Las medidas se van a financiar con recursos propios de la Universidad, generando mayor eficiencia en la gestión operacional en sus distintas unidades académicas y administrativas, y también rebajando las asignaciones de cargo entre un 30 a un 10 por ciento, para aplicar luego el principio de la redistribución.

Es importante precisar que la asignación de cargo se establece como un monto adicional a la remuneración que recibe un funcionario por asumir una responsabilidad asociada a su labor. Está definida para autoridades universitarias, decanos y directores de instituto, jefes de departamento administración y otros profesionales con cargos superiores.

A su vez se fija que el reajuste de remuneraciones se establecerá según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en aquellas rentas superiores al millón de pesos y se estableció un tope máximo anual a las asignaciones de estímulo y por publicaciones de académicos de 400 UTM.

Además, la Universidad estableció la reducción presupuestaria del 5% en los gastos operacionales en todas sus unidades y aumentó en 5% el porcentaje de ingresos que deben pagar a la Corporación los Centros Tecnológicos por proyectos que venden a las empresas. También se reformularán las diferentes actividades de celebración de aniversario institucional.

Según explica el vicerrector de Gestión Económica y Administración, Hugo Salgado, “la sociedad nos pide que seamos capaces de actuar y contribuir a mejorar las condiciones de las personas que no tienen acceso a trabajos estables y buena salud. Ahora es el momento para poner en marcha acciones concretas que permitan progresivamente ir construyendo una sociedad más justa y solidaria”.

La autoridad hizo un llamado a la comprensión y solidaridad pues considera que “quienes tenemos mejores condiciones gracias a lo que la Universidad nos entrega, debemos reconocer cuánto podemos aportar y hacer un pequeño esfuerzo para promover la equidad”.

Traspaso honorarios a contrata

Una segunda medida de protección social que contempla la Institución, es traspasar a la categoría de contrata al personal a honorarios con más de 18 meses de antigüedad y que presta servicios por 33 horas o más en actividades presupuestarias.

Este proceso se realizará en los meses de enero y julio de cada año, y su aplicación será similar a la del año anterior con la evaluación de desempeño para asegurar que cumple con el perfil de competencias requerido para el cargo a contrata. Ello contempla una evaluación por parte de la jefatura, evaluación psicológica y una pequeña prueba de conocimientos institucionales.

“Es muy importante el esfuerzo que tiene que hacer la Universidad cuando un trabajador pasa de honorario a contrata, porque además de aportar para mantener el  salario líquido anterior y pagar otro porcentaje para las cotizaciones, la Institución paga adicionalmente alrededor de  100 mil pesos por cada persona por concepto de seguro de salud. Además, están otros beneficios asociados a bonos por desempeño, aniversario y otros elementos que se han ido sumando”, detalló Salgado.

Mejoras a la formación

Como un tercer gran bloque de medidas figura el fortalecimiento de la infraestructura, equipamiento y tecnología para la docencia en los distintos campus en respuesta de las principales inquietudes de la comunidad universitaria.

Ello contempla la inyección anual de 750 millones de pesos adicionales al Plan de Inversiones de la Universidad, cuya medida impactará positivamente en la formación de los estudiantes y la generación de investigación orientada a resolver los problemas de la sociedad.

“No queremos dejar fuera a nuestros estudiantes. Sabemos que necesitamos también mejorar la inversión en infraestructura, en docencia, en equipamiento y en tecnología. A eso nos vamos a abocar con medidas concretas en respuesta a sus necesidades”, apuntó el vicerrector Salgado.

Compartir
keyboard_arrow_up