Con tecnología de vanguardia Odontología innova proceso formativo
Simuladores permiten a sus estudiantes practicar procedimientos en un entorno virtual seguro, lo que refuerza las habilidades motoras y acorta las brechas de aprendizaje, optimizando el nuevo plan que redujo a cinco años la duración de la carrera.
Recrear de manera virtual y tridimensional diferentes procedimientos odontológicos, incluyendo sensaciones táctiles y sonoras que imitan fielmente la experiencia en boca de un paciente real, es el objetivo de los 10 simuladores hápticos de última generación que adquirió la Facultad de Odontología para apoyar el proceso formativo de sus estudiantes.
La decana de la Facultad, Soraya León Araya, destacó que la llegada de estos equipos es una señal clara del compromiso institucional con una formación de estándar internacional.
“Esto es una declaración estratégica de una universidad pública y regional que apuesta por la innovación. Contar con estos diez equipos es único a nivel nacional y cualquier universidad quisiera tenerlos. Repercute directamente en la calidad de formación y en el perfil de las y los futuros profesionales”, afirmó.
La autoridad explicó que esta tecnología se articula con el nuevo plan de formación de cinco años, recientemente implementado en la Facultad.
“Los simuladores permiten adelantar el desarrollo de habilidades motoras y avanzar de forma más personalizada según las necesidades de cada estudiante. Estamos optimizando tiempos y fortaleciendo la progresión clínica desde etapas tempranas”, destacó.
En esa línea, la directora de Simulación y Digitalización Avanzada de la Facultad, Teresa Azócar Cabello, destacó el impacto académico de este equipamiento, ya que estos diez equipos convierten a la Facultad en la que actualmente concentra la mayor cantidad de simuladores hápticos en el territorio nacional.
“La simulación háptica significa que el estudiante experimenta una realidad virtual en tres dimensiones, con la sensación táctil de trabajar sobre esmalte y dentina, escuchando también el funcionamiento real del instrumental. Esto permite acortar brechas entre el proceso preclínico analógico y la atención de pacientes, asegurando mayor seguridad para ellos y para el propio estudiante”, explicó.
La académica agregó que los simuladores se utilizarán desde primer año, lo que representa un cambio profundo respecto del modelo tradicional.