Innovación agrícola
Agricultura sostenible
Académicos de la UTalca desarrollan un sistema de agricultura vertical de bajo costo que permite producir alimentos frescos, optimizando el uso del agua y el espacio.

Permite cultivar alimentos en ambientes controlados sin depender de condiciones climáticas.

Las plantas crecen mediante sistemas hidropónicos, eliminando la necesidad de tierra.

Utilizan iluminación LED, sensores y control automatizado para optimizar el crecimiento.

Este tipo de sistemas que mejoran la eficiencia en cultivo se están desarrollando en diversos lugares del mundo.
Huertos verticales
El módulo de agricultura vertical de la Universidad de Talca busca enfrentar algunos de los mayores desafíos del Maule: la escasez hídrica y la seguridad alimentaria.
La Universidad de Talca impulsa un sistema de agricultura vertical que permite producir alimentos sin suelo y con más de un 90% de ahorro de agua.
En estos sistemas, la academia permite generar conocimiento, validar procesos y construir ecosistemas que impulsen soluciones para el sector.
PROYECTO DE CIENCIAS AGRARIAS
«Con iluminación LED, control automatizado y sensores de bajo costo, la UTalca impulsa una nueva forma de cultivar, reduciendo el consumo hídrico y acercando la producción a zonas urbanas.».
En tiempos de sequía prolongada y suelos cada vez más degradados, la búsqueda de métodos agrícolas más eficientes se vuelve urgente. En el Maule, un grupo de académicos de la Universidad de Talca encontró una respuesta innovadora: los huertos verticales, un sistema que permite cultivar sin suelo y con más de un 90% de ahorro de agua en comparación con la agricultura tradicional.
La técnica -desarrollada por un equipo interdisciplinario de la Facultad de Ciencias Agrarias, la Facultad de Ingeniería y Vicerrectoría Académica de la UTalca- utiliza estructuras modulares que permiten cultivar en distintos niveles, aprovechando al máximo el espacio disponible.
Mediante un sistema de riego automatizado y control de nutrientes, las plantas crecen sin necesidad de suelo, recibiendo la cantidad exacta de agua y luz para su desarrollo óptimo.
“Podemos producir plantas para consumo fresco durante todo el año, en un ambiente controlado y sin necesidad de pesticidas. Es un aporte real a la seguridad alimentaria en un contexto de cambio climático”, explicó la académica de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UTalca, Gilda Carrasco Silva.
Los huertos utilizan iluminación LED de bajo consumo y sensores que permiten regular variables como la temperatura, la humedad y los nutrientes, generando condiciones óptimas para el crecimiento de los cultivos.
Además, los módulos -instalados en contenedores reutilizados- permiten una producción intensiva en espacios reducidos. En un solo sistema es posible cultivar hasta 1.300 plantas simultáneamente, alcanzando entre 17 y 20 cosechas al año, lo que convierte a esta tecnología en una alternativa viable para zonas con limitaciones de suelo o acceso hídrico.
“La idea es que esto salga de la universidad, se transfiera y se vincule con sectores, como la agricultura familiar campesina”, explicó Carrasco.
Por ello, el proyecto contempla la realización de capacitaciones y cursos de especialización en cultivo hidropónico, con el objetivo de transferir conocimientos y facilitar la adopción de estos sistemas en distintos territorios.
Una mirada desde la ciencia y la tecnología
El desarrollo de la agricultura vertical no es un fenómeno aislado, sino parte de una tendencia global que busca hacer más eficiente la producción de alimentos. Así lo explicó Miguel Urrestarazu, catedrático de producción vegetal de la Universidad de Almería, España, quien colabora con la iniciativa y visitó las instalaciones en la UTalca.
“Este proyecto se inserta en una tendencia internacional, presente en distintos países y continentes, y lo que hace la Universidad de Talca es integrarla a la realidad local”, recalcó.
El académico destacó que, uno de los principales avances ha sido la optimización de variables claves como la iluminación y el fertirriego, lo que permite mejorar la productividad y la calidad de los alimentos. “Hoy se busca producir con mayor eficacia y eficiencia, pero también con un enfoque en alimentos más saludables”, agregó.
Desde el sector privado, la agricultura vertical también es vista como una respuesta a los desafíos futuros en materia alimentaria. “Al 2050 vamos a tener que aumentar significativamente la producción de alimentos. Y si seguimos haciendo agricultura de la misma forma, la ecuación no va a cerrar, por eso es clave integrar tecnología que permita producir más con menos recursos”, planteó Cristián Sjögren, cofundador y gerente general de Agrourbana.
En esa línea, enfatizó el rol de la colaboración entre distintos actores. “Estos sistemas no pueden desarrollarse solo desde el sector privado. Es fundamental que la academia se involucre, porque permite generar conocimiento, validar procesos y construir un ecosistema que impulse este tipo de soluciones”, subrayó.
Por su parte, Eduardo Vásquez, de la empresa Farmtastica -startup chilena dedicada a la construcción de granjas modulares agrícolas-, subrayó el potencial de esta tecnología para acercar la producción a los centros urbanos. “La agricultura vertical permite producir donde antes no se podía, y hacerlo de manera más eficiente. Si cultivamos cerca de donde está la demanda, acortamos la cadena de suministro y logramos alimentos más frescos y sustentables”, explicó.
“Muchas investigaciones quedan en el papel, pero cuando se generan este tipo de proyectos, ese conocimiento se transforma en soluciones reales que llegan a las personas”, concluyó el profesional.
Hortalizas todo el año y en cualquier lugar
La iniciativa fue financiada a través del Fondo de Innovación para la Competitividad Regional (FIC-R) y busca enfrentar algunos de los principales desafíos del Maule, como la escasez hídrica, el cambio climático y la seguridad alimentaria.
Se trata de una tecnología que posibilita producir hortalizas como lechuga o albahaca.
La académica de la UTalca destacó el impacto que esta innovación puede tener en la vida cotidiana de las personas y en el acceso a alimentos frescos. “Este es un proyecto que acerca a la comunidad, no solo rural, sino también urbana, para producir sus propios alimentos en zonas muy reducidas”, concluyó.
Producción de alimentos
La iniciativa de la UTalca integra tecnología y agricultura para producir alimentos de manera más eficiente, reduciendo el uso de agua y eliminando la necesidad de suelo. El sistema permite cultivos continuos durante todo el año, posicionándose como una alternativa frente a los desafíos del cambio climático y la seguridad alimentaria.
Espacios en producción
Mediante el uso de tecnología y cultivos hidropónicos, la Universidad de Talca impulsa una forma innovadora de producir alimentos sin suelo, con bajo consumo de agua y producción continua durante todo el año.
Desarrollo científico