Cáncer cérvico uterino en Chile: Realidad y prevención
En nuestro país, el cáncer cervicouterino causa la muerte de cerca de 600 mujeres al año. La principal causa es la infección de Virus del Papiloma Humano (VPH) que hoy puede prevenirse mediante vacunación y el examen Papanicolaou.
En Chile, el cáncer de cuello uterino causa la muerte de cerca de 600 mujeres al año (aproximadamente dos al día). Así lo informó la académica de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Talca, Mercedes Arenas Jara, quien recordó la relevancia de la prevención de esta enfermedad.
La especialista indicó que, “hay alrededor de 1.500 nuevos casos diagnosticados anualmente. La principal causa es la infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH), que hoy puede prevenirse mediante vacunación, la cual se aplica a niños y niñas de cuarto básico y se recomienda a todos los menores de 26 años”.
Con respecto a esto último, agregó que, junto a la vacunación, para prevenir es esencial “realizarse controles periódicos (cada 3 años) con el examen de Papanicolaou (PAP), especialmente en mujeres de 25 a 65 años, que se puede complementar con la detección molecular del VPH”.
Arenas recalcó que estos pasos preventivos son primordiales, ya que “en la última década, Chile se ha posicionado en un lugar destacado a nivel mundial en la incidencia de este cáncer, debido al VPH y al inicio temprano de la actividad sexual, múltiples parejas sexuales, tabaquismo, VIH y sistemas inmunitarios debilitados”.
Detección temprana
La docente señaló que la detección precoz del VPH y de lesiones precancerosas aumenta las posibilidades de tratamiento y curación, por eso también es importante identificar algunos síntomas: En etapas avanzadas, pueden aparecer síntomas como sangrado vaginal anormal, secreción genital persistente o dolor durante las relaciones sexuales.
Educación
En cuento al rol de matronas y matrones, Arenas explicó que es fundamental para la prevención, “abarcar la educación, la detección temprana a través del examen de Papanicolaou (PAP) o test de VPH, y la promoción de la vacunación contra el VPH”.
Además, planteó que estos profesionales “guían y apoyan a las mujeres en la identificación de factores de riesgo, la comprensión de las pruebas de detección y el cumplimiento de los controles, especialmente en grupos vulnerables. Además, orientan sobre los síntomas de alerta que deben ser motivo de consulta inmediata, y son clave en el seguimiento de los resultados de los exámenes y la indicación de los pasos a seguir, que pueden incluir la necesidad de una colposcopía u otros procedimientos.
Finalmente, explicó que la información y educación que realizan estos profesionales busca reducir brechas y llegar a poblaciones vulnerables, como mujeres con trabajos informales o difícil acceso a servicios de salud.