Tras la ejecución de seis pilotos en diversas disciplinas durante 2025, se proyecta una nueva convocatoria para 2026. La iniciativa permite a las y los estudiantes entrenar competencias en escenarios inmersivos antes de enfrentarse a entornos físicos o clínicos reales.
Con la entrega de prototipos funcionales y una evaluación satisfactoria por parte de la comunidad académica, la Universidad de Talca dio por finalizada la ejecución de seis proyectos de Realidad Virtual (RV) desarrollados durante el 2025. La iniciativa, liderada por la Dirección de Tecnologías Educativas (DTE), logró transformar ideas pedagógicas en herramientas inmersivas que ya están impactando el aprendizaje en diversas carreras.
El rector de la Universidad de Talca, Carlos Torres Fuchslocher, destacó el valor de estas tecnologías para acercar al estudiante a la realidad laboral de forma segura.
“Estamos felices porque aquí termina una serie de proyectos que se impulsaron durante el 2025. Una colección de experiencias que ahora se van amalgamando en productos concretos para el desarrollo de la docencia en el aula. Una experiencia de esta naturaleza acerca a las personas al entorno físico donde se van a desempeñar”, afirmó la autoridad, que añadió que estas herramientas abren nuevos espacios para la evaluación y la retroalimentación continua.
Por su parte, la Vicerrectora de Formación, Paula Manríquez Novoa, valoró la disposición del cuerpo docente para explorar nuevas fronteras pedagógica. “Es muy positivo que un grupo de docentes de distintas facultades se atreva a innovar y a reflexionar sobre su práctica. Eso es parte de la cultura de la Universidad de Talca; nuestros profesores siempre están observando qué innovación pueden hacer para que los estudiantes generen un aprendizaje más significativo”, dijo.
El proceso destacó por un modelo de trabajo colaborativo donde la DTE asumió la complejidad técnica, permitiendo que los docentes se enfocaran en el diseño educativo. Felipe Besoaín Pino, director de la citada dirección, dijo que se buscó generar experiencias “encapsuladas” que minimizaran la incertidumbre tecnológica.
“Pudimos dar término a la ejecución de seis proyectos de una convocatoria que recibió 25 postulaciones. Trabajamos tomando los aprendizajes del Departamento de Visualización Interactiva y Realidad Virtual para que los académicos no tuvieran que resolver la parte tecnológica, sino enfocarse en la técnica y lo que se quiere visualizar”, señaló Besoaín.
Asimismo, adelantó que para este 2026 se proyecta una nueva convocatoria abierta, la cual incluirá funcionalidades y módulos con “un toque de novedad” basados en pruebas internas realizadas durante este año.
Una de las experiencias exitosas fue liderada por la docente de la Escuela de Enfermería, Valeria Poblete Ávila, quien implementó el uso de RV en el módulo de “Bases de Enfermería”, actualmente Valoración y Cuidado a través del Ciclo Vital. El proyecto permite a los estudiantes practicar el uso de Elementos de Protección Personal (EPP) y protocolos de aislamiento de forma inmersiva.
“Tuvimos resultados satisfactorios por parte de los estudiantes. Es una oportunidad para conocer nuevas metodologías inmersivas y anticiparse antes de iniciar sus prácticas clínicas. Los estudiantes pueden conocer la cofia, la mascarilla o la pechera, y ver las situaciones de aislamiento en las que deben utilizarlos asociados a una enfermedad”, explicó la académica.
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