Investigación analizó conciliación laboral y familiar en Chile
Detectó que uno de los desafíos más importantes es avanzar hacia un sistema nacional de cuidados y, al mismo tiempo, revisar la organización del trabajo.
“El concepto de conciliación debe entenderse como una participación equilibrada entre hombres y mujeres en la vida familiar y en el trabajo, con apoyo institucional y no como una cuestión de mujeres”, planteó la directora del Centro de Estudios de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social (Centrass) de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, Irene Rojas Miño.
La investigadora realizó este análisis en el marco del cierre del proyecto Fondecyt Regular N° 1230019, titulado “Redefinición de las medidas de conciliación entre el trabajo y la familia en el sistema chileno, a fin de garantizar el derecho de igualdad de trato y de oportunidades en el empleo en razón del género”, investigación que realizó durante tres años junto a las académicas de las universidades de Talca y de Chile, María Soledad Jofré, Pamela Martínez y Lucía Planet.
Al respecto, la profesora Rojas Miño explicó que, por años la conciliación se entendió como una fórmula para que la mujer siguiera en el mercado laboral sin dejar de asumir las labores de cuidado.
Agregó que desde la perspectiva expuesta el problema no solo se limita a las oportunidades laborales femeninas, sino que también reproduce desigualdades históricas, cuyo desafío aún es una asignatura pendiente en el país.
En ese contexto, la investigadora advirtió que el sistema chileno ha estado anclado por largo tiempo a una visión “arcaica” de la conciliación. Indicó que si bien se han implementado algunas medidas, éstas han estado orientadas sobre todo a resolver urgencias de cuidado y han recaído principalmente en las mujeres.
A juicio de la investigadora, uno de los desafíos más importantes es avanzar hacia un sistema nacional de cuidados y, al mismo tiempo, revisar la organización del trabajo. “Las personas para poder conciliar necesitan tener el control de sus tiempos de trabajo”, subrayó.
En esa línea, indicó que la alta flexibilidad laboral cuando responde a las necesidades de la empresa y no del trabajador puede transformarse en una barrera. Saber con anticipación la jornada y poder organizarla resulta clave para compatibilizar empleo, crianza y cuidado de personas mayores o dependientes.
La investigación abordó materias como teletrabajo, tiempos de cuidado, protección a la maternidad y trabajo doméstico remunerado. Al respecto, la especialista destacó que se debe instalar esta discusión con mayor profundidad ya que es indispensable si el país quiere avanzar hacia relaciones laborales más justas y una igualdad efectiva entre hombres y mujeres.