Reconocen trayectorias utalinas de hasta 45 años de servicio
Acompañados por sus familias, académicas, académicos, funcionarios y funcionarias recibieron un homenaje por su aporte a la historia de nuestra Casa de Estudios.
Reconocer el compromiso de las personas que han contribuido con su esfuerzo y dedicación al desarrollo institucional durante décadas fue el objetivo de la ceremonia en la que la Universidad de Talca distinguió a 54 funcionarias, funcionarios, académicos y académicas que cumplieron entre 20 y 45 años de servicio.
La actividad, realizada en el Aula Magna del Espacio Bicentenario, contó con la participación de autoridades universitarias, amigos, amigas y familiares de las y los homenajeados. En la instancia también se reconoció a 11 integrantes de la comunidad que se acogieron a retiro, y la jornada incluyó presentaciones musicales de estudiantes de la Escuela de Música.
El rector de la Universidad de Talca, Arcadio Cerda Urrutia, explicó que la institución siempre ha reconocido a su personal en distintas actividades y que en esta ocasión se optó por un formato especial. “Hoy día hemos organizado una actividad distinta, diferente, con el realce que se merece a personas que han tenido un tremendo compromiso con el desarrollo de la institución”, afirmó.
Asimismo, la máxima autoridad universitaria se refirió al valor que tiene este homenaje para la Universidad. “Eso es lo mínimo que tenemos que hacer para reconocer el esfuerzo, el cariño y, principalmente, el compromiso que esta comunidad tiene con la institución”, agregó.
La jornada también fue una oportunidad para que las y los homenajeados compartieran sus experiencias y miraran en retrospectiva su paso por la institución, que en algunos casos se remonta a los primeros años de la Universidad.
Uno de los homenajeados fue el asistente computacional de Ciencias Jurídicas y Sociales, Carlos Herrera Sazo, quien cumplió 45 años en la Universidad, el mismo tiempo de existencia de la institución, se refirió al sentido de estos homenajes. “La importancia de estos eventos de reconocimiento es que le dan calidad, justicia y respeto al trabajador, al ser humano”, aseguró.
Asimismo, repasó lo que le ha significado su paso por la Universidad. “Lo que más he destaco en mi vida es haber llegado a esta institución de múltiples conocimientos de todos los pensamientos, arte, ciencia e investigación y de haberme nutrido de tanta sabiduría que me ayudó a ampliar mi persona en la vida, como profesional tanto como familiar”, expresó.
Por su parte, la directora de Personas, Tamara Tigero Richards, quien cumplió 20 años en la Institución, destacó el sentido de la jornada. “Es un alto en que nos permitimos pensar y mirar hacia atrás y ver todo lo que ya hemos recorrido en esta institución”, señaló.
Asimismo, se refirió a lo que más valora de su trayectoria. “Yo partí muy joven haciendo clases en la universidad. Uno hoy camina por las calles y te saluda gente que fueron exalumnos míos y la verdad es que es muy grato”, sostuvo.
En tanto, el profesor titular del Instituto de Química y Recursos Naturales, Leonardo Silva Santos, quien llegó a la Universidad en 2006, resaltó el carácter de la instancia. “Es un reconocimiento más humano, más cercano de las autoridades con sus funcionarios y eso es muy valorado por todos nosotros”, indicó.
Asimismo, hizo un balance de sus 20 años en la institución. “Ha sido un periodo de alegrías, tristezas, reconocimientos, y una vida en una gran universidad que estamos haciendo en la región del Maule”
Finalmente, la asistente de dirección de la Escuela de Música, Maritza Maldonado Rojas, con 40 años en la institución, destacó el valor que tiene este gesto para la comunidad utalina. “Normalmente estas celebraciones se hacían con un grupo más cerrado, pero esto es un aliciente que el trabajo que uno hace día a día es reconocido por la institución”, comentó.
Al recordar sus inicios, relató que llegó a la Universidad cuando recién se terminaba de construir el edificio donde hoy funciona la biblioteca. “Me vanaglorio de decir que llegué a la institución cuando llegó el primer computador a esta Universidad, cuando era una tremenda mole y teníamos que pedir hora para poder trabajar en un computador”, recordó.