Revisan estrategias para control de la sequía y manejo de plagas

Investigadores revisaron las medidas implementadas para resguardar la producción frutícola frente a amenazas ambientales y biológicas.
Autor: Stephany Salinas | 30 Enero 2020

Las medidas adoptadas para resguardar la producción frutícola y la aparición de plagas emergentes en fruticultura fue el principal tema abordado durante la primera reunión técnica anual efectuada por el Centro de Pomáceas (CP), instancia a la que también asistieron profesionales del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) interesados en conocer los avances del proyecto “Transferencia del manejo integrado de la polilla del álamo”, encabezado por el académico de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Corporación, Eduardo Fuentes.

En la oportunidad, el director del Centro, José Antonio Yuri, planteó que esta unidad se encuentra dedicada al desarrollo de estrategias para enfrentar la sequía.

“Este año las temperaturas sobre 29 y 30 grados comenzaron muy temprano, sin embargo, la fruta no se ha quemado. Aparentemente, tiene que ver con dos factores: el primero que cuando la fruta se empieza a quemar muy tempranamente se empieza a aclimatar de forma adelantada y saca reservas para protegerse y, el segundo, que las plantas desarrollaron antes más follaje y cubrieron la fruta porque se realizó anticipadamente el raleo de frutos”, explicó.

Durante la jornada también se revisó el estado del arte del proyecto liderado por el profesor Fuentes quien, junto a los investigadores del CP y del Centro Tecnológico del Álamo, trabaja en el manejo de la polilla Leucoptera Sinuella que ingresó a Chile en la temporada 2014-2015, y que hoy se encuentra presente en álamos y sauces situados entre la región de Coquimbo y la Araucanía.

“Estamos realizando ensayos en el campo con productores de O’Higgins y también con la Compañía agrícola y forestal El Álamo porque necesitamos tener acceso a toda la diversidad de germoplasma para encontrar si es que existe algún híbrido o clon de álamo que sea más resistente a esta plaga y que permita en el futuro reemplazar las alamedas por esas especies y no tener que estar aplicando insecticida o controlando todas las temporadas”, relató el investigador.

En ese sentido, el encargado de Protección Agrícola y Forestal del SAG en la región de O’Higgins, Claudio Moore, destacó la alianza generada con la Universidad “para que los productores tengan un mejor manejo sobre ella, ya que los álamos se utilizan mucho en los predios como cortaviento. Como la plaga atacó con severidad varios huertos en la zona, algunos productores decidieron cortar cientos de estos árboles lo que generó un grave impacto en este período de calor porque las alamedas frondosas han desaparecido”.

Compartir
keyboard_arrow_up