Envejecimiento saludable
Envejecer en comunidad
Especialistas de la UTalca alertan que la falta de este tejido social en esa etapa de la vida deteriora la salud y agrava la soledad en un país que envejece a gran velocidad.

La soledad en el adulto mayor se asocia a bajas inmunitarias y mayor mortalidad.

Chile posee una de las poblaciones más envejecidas del continente debido a baja en natalidad y mejor calidad de vida de personas mayores.

La Organización Mundial de la Salud indica que la desconexión social está vinculada a soledad y aislamiento lo que desemboca en mala calidad de vida.
Salud para el adulto mayor
Académico de la UTalca advierte que la soledad y el aislamiento deterioran la salud y explica que fortalecer vínculos sociales ayuda a prevenirlos.
Las personas mayores en Chile dicen tener solo un amigo de confianza, en promedio.
La soledad deteriora la salud y puede generar depresión y bajas inmunitarias.
ESTUDIO SOCIAL
«Chile envejece aceleradamente y, en ese escenario, la soledad de las personas mayores aparece como un riesgo cada vez más visible. Una investigación -liderada por el académico Emilio Moyano Díaz- advierte que contar con escasas redes de apoyo puede afectar el bienestar emocional, la salud e incluso la sobrevida».
Ya no basta con vivir más años, actualmente el desafío es llegar a esa etapa con bienestar, vínculos y apoyo.
En un país donde la población envejece con rapidez y las familias son cada vez más pequeñas, especialistas de la Universidad de Talca alertan que socializar no es solo una recomendación relacionada con los afectos sino una condición clave para envejecer mejor.
De acuerdo con la directora del Departamento de Salud Pública de esta institución, Érika Retamal Contreras, la soledad se reconoce como un problema fundamental de salud pública y para “la OMS la desconexión social se encuentra íntimamente relacionada con la soledad y aislamiento, ambas, al prolongarse en el tiempo, afectan la calidad de vida y el estado de salud de las personas”.
En este contexto surge la investigación impulsada por el académico de la Facultad de Psicología de esta misma casa de estudios, Emilio Moyano Díaz, quien evidenció que, en promedio, las personas mayores en Chile declaran contar con solo un amigo o persona de confianza para conversar temas personales o pedir ayuda.
Para el investigador, el dato va mucho más allá de una cifra y resulta alarmante, ya que “la soledad se asocia a depresión, tristeza, nostalgia, bajas inmunitarias e incluso está asociada a mayor mortalidad. Las personas que viven solas tienen mayor probabilidad de morir antes que personas que viven acompañadas”, advirtió.
Moyano explicó que este fenómeno ocurre en medio de una profunda transición demográfica. Chile avanza hacia una población cada vez más envejecida, con baja natalidad, mejores condiciones de vida y una estructura familiar distinta a la de décadas anteriores. “La familia se ha nuclearizado, ya hay cada vez menos familias en que viven bajo un mismo techo, con dos o tres generaciones juntas. Por lo tanto, hay un alto riesgo de soledad”, sostuvo.
El académico agregó que esta fragilidad en las redes de apoyo debe ser observada también desde la salud pública. Por ello, su equipo puso a disposición una psicométrica, de seis ítems, que permite medir de manera rápida y confiable la red de apoyo social en personas mayores.
La herramienta creada por el investigador utalino podría complementar el examen de medicina preventiva y facilitar la detección temprana de situaciones de aislamiento.
“Creemos que un instrumento psicométrico que se aplica en no más de cinco minutos puede acortar mucho este proceso y dar una cuenta confiable de cuál es la red de apoyo social”, explicó Moyano, quien añadió que los vínculos sociales muestran una relación positiva con el bienestar, especialmente en dimensiones como la familia, el optimismo y la sensación de logro.
Desde una mirada complementaria, el director del Centro de Longevidad Vitalis y del Centro Interuniversitario de Envejecimiento Saludable (CIES), Iván Palomo, subrayó que envejecer bien requiere una combinación de factores. “Actividad física, alimentarse saludablemente, no fumar, controlar el azúcar en la sangre, la presión, controlar el colesterol y dormir suficientemente son elementos muy relevantes”, indicó.
Junto con ello, enfatizó que la socialización no debe quedar fuera de esa lista de factores esenciales, ya que mantener vínculos activos y espacios de encuentro también contribuye a una vejez más saludable y con mayor bienestar. “No quedarnos
solos es clave para envejecer bien. Relaciónese con su familia, con los vecinos, y si le dan la oportunidad, busque grupos de personas mayores”, recomendó.
Dicho lo anterior, en un país que envejece a paso firme y que, de cara a 2050, se proyecta entre los más envejecidos de América Latina, la evidencia que surge desde la Universidad de Talca apunta a que cuidar la salud en la vejez también implica cuidar los vínculos, porque sumar años importa, pero hacerlo acompañado puede marcar una gran diferencia.
ENVEJECER ACOMPAÑADO
La falta de redes de apoyo se instala como un desafío en materia de salud pública en los próximos años.
Especialistas de la UTalca advierten que la soledad sostenida no solo afecta el ánimo, la salud física también se ve afectada, por lo que fortalecer vínculos y redes cercanas aparece como una tarea urgente.
Salud, vínculos y apoyo social
El investigador indicó que la soledad se asocia a depresión, tristeza, nostalgia, bajas inmunitarias e incluso está asociada a mayor mortalidad. Precisó que, las personas que viven solas tienen mayor probabilidad de morir antes que personas que viven acompañadas.
Desarrollo científico