Universidad fortalece su presencia en Asia tras sumarse a alianza
El intercambio de experiencias en materia de ciencias agrarias e inteligencia artificial y el fortalecimiento de lazos con instituciones académicas orientales fueron los objetivos centrales de la reciente visita académica a China.
Diversificar la presencia institucional de la Universidad de Talca a la zona Asia-Pacífico fue el objetivo de la misión institucional realizada en julio a la República Popular China para concretar el ingreso de la institución a la Alianza de Innovación en Educación e Investigación Agrícola de la Ruta de la Seda e identificar oportunidades de colaboración académica en materias de ciencias agrarias e inteligencia artificial.
El director de Relaciones Internacionales de nuestra Casa de Estudios, Roberto Ferreira Campos, calificó la incorporación a esa red como un paso decisivo para la proyección global del plantel.
“El ingreso de la Universidad de Talca a la Alianza de la Ruta de la Seda nos abre una plataforma estable de cooperación con Asia-Pacífico, una región con la que Chile todavía tiene pocos vínculos académicos”, indicó.
Durante el viaje, el directivo participó activamente en el 11° Congreso de la Alianza de Innovación en Educación Agrícola y Tecnología, organizado por la Northwest A&F University (NWAFU), en Xi’an. En esta instancia, Ferreira recibió la placa que acredita a la UTalca como nuevo miembro de esta prestigiosa Red que reúne a universidades, institutos y empresas de catorce países, con lo que se formalizó la incorporación institucional a una plataforma multilateral estable para movilidad, investigación conjunta y captación de fondos en Asia-Pacífico.
La alianza se consolida como un espacio estratégico para la cooperación científica y tecnológica entre instituciones de educación superior vinculadas a la Ruta de la Seda. Esta iniciativa fomenta el desarrollo de políticas públicas, la movilidad académica y la investigación conjunta en materia agrícola y transferencia tecnológica, con el propósito fundamental de fortalecer la seguridad alimentaria a nivel global.
Para lograr este impacto, el foro acordó cuatro ejes prioritarios: la formación de talento transfronterizo a través de becas y dobles titulaciones, el desarrollo científico y de extensión para abordar los desafíos de zonas áridas y semiáridas, la integración cultural entre los planteles participantes, y la armonización de normativas sobre sanidad vegetal y resiliencia ante crisis alimentarias.
En el marco de las actividades en Xi’an, la comitiva sostuvo una reunión de trabajo con la vicedecana de College of International Education de NWAFU, plantel considerado entre las principales universidades agrícolas de China, con catorce disciplinas en el 1% superior mundial según los Essential Science Indicators. En el encuentro se abordaron materias de movilidad estudiantil y académica, becas para extranjeros con cobertura completa en magíster y doctorado, programas de postgrado impartidos en inglés y el desarrollo de parques de demostración agrícola.
Concretar convenios con planteles asiáticos se ha transformado en uno de los grandes retos de la Universidad de Talca. En la actualidad, la institución presenta la mayor brecha de su portafolio internacional en esa zona geográfica: de los 141 convenios marco vigente, solo un 4% corresponde a Asia-Pacífico, en fuerte contraste con el 91% que se concentra ampliamente entre América Latina y Europa.
Durante las reuniones institucionales en China también se evaluó la posibilidad de instalar un Instituto Confucio en nuestra Casa de Estudios. La iniciativa cuenta con el precedente de la Universidad de la Frontera como primer plantel estatal y regional del país en albergar uno de estos centros culturales y académicos.
La misión continuó en la capital china con una visita a la Beijing Normal University (BNU), referente mundial en educación e inteligencia artificial aplicada al aprendizaje. Allí se identificaron oportunidades de intercambio de investigadores, talleres con docentes y la coorganización de un congreso sobre ciencia del aprendizaje que vincule a América Latina y Asia, incluyendo una jornada dedicada a la inteligencia artificial en la educación superior.
Ferreira destacó el enfoque práctico que observó en las contrapartes orientales.
“Me impresionó el pragmatismo de las universidades chinas: trabajan con los agricultores y con sus comunidades para generar un impacto real y verificable. Es un modelo del que podemos aprender”, señaló.
Entre los próximos pasos, el director de RR.II. proyectó el trabajo interno que debe seguir la misión.
“El paso siguiente es dialogar con nuestras facultades e investigadores para convertir estas oportunidades en iniciativas concretas, y no quedarnos en el discurso”, afirmó. Estas prioridades se incorporarán a la Estrategia de Internacionalización 2026-2030 que se presentará en noviembre.