Curicó renovó espacio para el estudio y trabajo colaborativo
Gracias a recursos obtenidos del proyecto MINEDUC TAL24991, la Biblioteca del Campus ofrece a la comunidad utalina un punto de encuentro pensado para incentivar y promover la innovación, la articulación de saberes y el desarrollo de dinámicas colaborativas.
Un renovado, cómodo y acogedor espacio que busca promover el encuentro, la conversación, el aprendizaje compartido y la generación de vínculos inter y transdiciplinarios se encuentra disponible para las y los estudiantes del Campus Curicó en el primer piso de la Biblioteca de dicho recinto.
La directora de Bibliotecas de la Universidad de Talca, Sandra Carrizo Campos, explicó que la modernización se realizó con la idea de ofrecer a la comunidad universitaria un punto de encuentro para la innovación, la articulación de saberes y el desarrollo de dinámicas colaborativas, en sintonía con el enfoque institucional y con la ejecución de proyectos como el FIU-F Plan de Frontera que se adjudicó nuestra Casa de Estudios.
“Esta remodelación busca relevar el valor de la Biblioteca como un lugar que no solo facilita las actividades de estudio, sino que ofrece un espacio acogedor y práctico que puede ser utilizado como punto de encuentro por la comunidad utalina, para que se sienta en familia”, explicó.
“Es una invitación concreta a encontrarse, compartir ideas y desarrollar trabajo colaborativo en un entorno seguro y funcional. Nos interesa seguir aportando a una experiencia universitaria más integrada, donde el conocimiento también se construya desde la interacción entre personas y disciplinas”, agregó.
Recordó que la modernización de la infraestructura física se inició en marzo de 2025, como parte de un proceso a cargo de unidades estratégicas de la Vicerrectoría Académica como la Dirección de Innovación y Transferencia y la unidad de Proyectos Transversales.
Carrizo precisó que para materializar el proyecto se requirió una inversión cercana a los 8,5 millones de pesos financiada por el proyecto MINEDUC TAL24991 que permitió renovar sofás, sillones, alfombras, mesas, sillas y cubiertas de mesa, elementos que contribuyen a generar una experiencia más grata, funcional y flexible para el trabajo académico y estudiantil.
Entre quienes acuden a la Biblioteca hubo una positiva y entusiasta valoración del espacio. “El ambiente es muy acogedor, cómodo para estudiar, y la iniciativa de café o tecito para los días fríos de invierno me parece perfecta. Me sentí como en casa”, expresó Katherine Rioseco, de la carrera de Ingeniería Civil en Obras Civiles.