UTalca potenciará educación integral en escuelas de Ñuble
Nuestra Casa de Estudios se adjudicó programa que beneficiará a cerca de 5 mil estudiantes mediante la implementación de 238 talleres orientados a promover el desarrollo integral y la convivencia.
Transformar la experiencia educativa de estudiantes de las comunas de San Carlos, Ñiquén, San Fabián, Coihueco y Pinto, en la región de Ñuble, es el objetivo del “Programa de Bienestar Socioemocional y Educación Integral” que se adjudicó la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Talca.
Impulsada por el Ministerio de Educación, la iniciativa busca rescatar el espíritu original de la Jornada Escolar Completa (JEC), mediante la habilitación de espacios que trascienden el aula tradicional en establecimientos dependientes del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Punilla Cordillera.
Para ello se ejecutarán 238 talleres de arte, cultura, deporte y ciencias, que, junto con transformar el aprendizaje en una experiencia integral y motivadora, buscan reducir las brechas de aprendizaje y regulación socioemocional agudizadas tras la pandemia.
El decano de la Facultad, Mauricio Véliz Campos, destacó el impacto que se espera tendrá esta intervención en los centros educativos. “Significa la posibilidad de adentrarse en los establecimientos para provocar cambios importantes en la formación de niñas, niños y adolescentes, interviniendo en espacios pedagógicos tanto formales como informales”, expresó.
Igualmente, relevó que la adjudicación del proyecto “viene a consolidar el reconocimiento a la calidad de nuestro quehacer y de nuestros académicos”
Cabe mencionar que el año pasado el Programa tuvo una fase piloto que involucró a 33 establecimientos, mientras que para su ejecución formal programada para 2026 la cifra aumentó a 70.
La académica de la UTalca, Pía José González García, quien tendrá a su cargo la coordinación del proyecto, enfatizó que la propuesta se basa en un enfoque de justicia social y equidad territorial.
“Comprendemos que entramos a una casa que no es la nuestra. Por ello, mantenemos una gran flexibilidad para equilibrar nuestro mandato ministerial con las expectativas y necesidades reales de las escuelas, un sello que como equipo y universidad hemos querido imprimir en este territorio”, señaló.
Asimismo, González añadió que los objetivos en este nuevo proceso son instalar competencias en las escuelas para que este modelo sea sostenible a largo plazo.
Según examinó la académica, durante la fase piloto los estudiantes experimentaron un desarrollo socioemocional al apropiarse de los espacios de convivencia. “Observamos a los estudiantes que al principio solo participaban de los talleres activamente, pero luego pasaron a tomar decisiones al respecto, por ejemplo, a los huertos escolares y producción artística que fueron desarrollando”, acotó.